Tener más dinero del que podrías gastar en cien vidas cambia por completo tu perspectiva de la realidad. Cuando los yates de lujo, los aviones privados y las mansiones en islas desiertas ya te parecen aburridos, el siguiente paso de los hombres más ricos del planeta es entrar en el terreno de las excentricidades más surrealistas.
Desde búnkeres apocalípticos secretos hasta tecnologías de película que cuestan millones de dólares. Estos son los 5 caprichos más absurdos y ridículamente caros de los multimillonarios actuales.
1. El búnker del fin del mundo de Mark Zuckerberg en Hawái
¿Qué sabe el creador de Facebook que nosotros no sepamos? Mark Zuckerberg se está construyendo un complejo ultra secreto en la isla de Kauai, Hawái, conocido como Koolau Ranch. El proyecto tiene un coste estimado que supera los 270 millones de dólares.
Lo más llamativo no son sus múltiples mansiones, sino lo que hay bajo tierra: un búnker subterráneo de más de 500 metros cuadrados a prueba de explosiones. Cuenta con su propio sistema de energía, tanques de agua gigantes y compuertas de metal blindadas. Un auténtico refugio postapocalíptico de ultra lujo para sobrevivir al colapso de la humanidad.
2. El coche-submarino de 10 millones de Elon Musk
Elon Musk es un fanático declarado de la ciencia ficción, y lo demostró cuando compró en una subasta el Lotus Esprit de 1977, el mítico coche que se transformaba en submarino en la película de James Bond, La espía que me amó. El vehículo le costó cerca de un millón de dólares.
El verdadero capricho absurdo vino después. Musk se obsesionó con la idea de que el coche funcionara de verdad bajo el agua. Invirtió cerca de 10 millones de dólares intentando meterle motores eléctricos y tecnología de Tesla para convertir un accesorio de cine en un submarino real. ¿El resultado? Un juguete carísimo que apenas puede circular por carretera pero que puede sumergirse en su piscina privada.
3. El reloj de los 10.000 años de Jeff Bezos
Mientras el mundo se preocupa por el día a día, el fundador de Amazon tiene la mirada puesta en los próximos diez milenios. Jeff Bezos ha financiado con 42 millones de dólares la construcción del «Reloj de los Long Now» (el reloj de los 10.000 años), enterrado profundamente dentro de una montaña de Texas.
Se trata de un mecanismo gigantesco y puramente mecánico, diseñado para medir el tiempo durante los próximos 10.000 años sin ningún tipo de mantenimiento humano. El reloj está programado para sonar solo una vez al año, generando una combinación de campanas diferente cada vez. Un monumento al tiempo que costó una fortuna y que solo escucharán las generaciones del futuro lejano.
4. El yate con «habitación de nieve» de Mukesh Ambani
Mukesh Ambani, el hombre más rico de la India y uno de los principales magnates del planeta, no se conforma con tener un megayate convencional para surcar los mares tropicales. Él prefiere llevarse el invierno consigo a cualquier parte del mundo.
Su yate de lujo incluye una excentricidad nunca antes vista: una «habitación de nieve». Se trata de un espacio cerrado y controlado térmicamente donde una máquina genera nieve real de manera constante las 24 horas del día. Si el magnate se cansa del calor del océano Índico, solo tiene que cruzar una puerta para esquiar o disfrutar de una tormenta de nieve artificial en mitad del mar.
5. La ciudad flotante y soberana de Peter Thiel
El cofundador de PayPal, Peter Thiel, llevó la idea de tener una isla privada al siguiente nivel. Thiel ha invertido millones de dólares en el Seasteading Institute, un proyecto cuyo objetivo es construir comunidades flotantes y completamente autónomas en aguas internacionales.
La idea detrás de este capricho no es solo el lujo, sino la libertad absoluta: crear islas flotantes artificiales que operen como naciones independientes, con sus propias leyes, monedas (criptomonedas) y sistemas de gobierno, completamente al margen de cualquier país del mundo. Un experimento político y social flotante apto solo para los bolsillos más profundos.