Todos hemos soñado con tener millones en la cuenta, pero ¿alguna vez te has parado a pensar en qué te los gastarías si ya tuvieras casas, coches y yates? La realidad de los ultra-ricos supera cualquier ficción. Cuando el dinero deja de ser un problema, la línea entre el lujo y lo ridículo desaparece.
Prepárate para alucinar (y quizás indignarte un poco) con la lista definitiva de los caprichos más caros, extraños e inútiles en los que los multimillonarios del mundo han decidido «invertir» su fortuna. ¡No te vas a creer el número 1!
5. El Papel Higiénico de Oro de 24 Quilates
Sí, has leído bien. No es una broma de Internet. Una empresa australiana decidió fabricar un rollo de papel higiénico hecho completamente de fibras de oro puro de 24 quilates. ¿Su precio? Nada más y nada más que 1,2 millones de euros.
¿Cuál es su utilidad? Exactamente la misma que un rollo de 2 euros del supermercado, pero con el «pequeño» detalle de que, al usarlo, estás literalmente tirando oro por el retrete. Se rumorea que un jeque árabe compró uno para su baño principal, aunque nadie ha confirmado si se atrevió a usarlo. Es la definición perfecta de «dinero que se va por el desagüe».
4. Un Collar de Perro de Diamantes de 3 Millones
Para muchos, sus mascotas son parte de la familia, pero hay quienes llevan el amor por sus animales a niveles delirantes. Existe una joyera que diseñó un collar para perros, el «Amour Amour», decorado con más de 1.600 diamantes a mano y una pieza central de 7 quilates. Su valor supera los 3,2 millones de euros.
Es probable que el perro no distinga un diamante de una piedra de la calle, pero el dueño sí puede presumir de que su mascota lleva en el cuello más dinero que el presupuesto anual de una pequeña ciudad. ¡Esperemos que no se pierda en el parque!
3. La Bañera Tallada en un Solo Cristal de Roca
Imagina darte un baño en una pieza de arte única en el mundo. Eso es lo que pensó un multimillonario ruso cuando encargó una bañera tallada por completo en un único bloque gigante de cristal de roca del Amazonas. La pieza tardó meses en ser esculpida a mano y el resultado es una estructura translúcida y brillante.
¿El precio de este capricho «relajante»? 800.000 euros. Es sin duda un objeto precioso, pero no nos engañemos: el agua caliente calienta igual en una bañera de acrílico de 300 euros que en una de cristal de roca de casi un millón. Eso sí, las fotos para Instagram son imbatibles.
2. El Ticket de Parkímetro de 300.000 Euros
En las ciudades más exclusivas del mundo, como Londres o Mónaco, aparcar tu superdeportivo puede ser un dolor de cabeza. Un joven heredero saudí, cansado de buscar sitio para su Lamborghini dorado, decidió comprar una plaza de garaje en una zona premium de Londres.
No era un garaje privado, simplemente una plaza pintada en el suelo de un edificio residencial. Pagó 320.000 euros por ella. Lo absurdo es que, por ese mismo dinero, podría haberse comprado una casa entera en muchas partes de Europa. Pagó el precio de una vivienda solo para no tener que dar vueltas con el coche 10 minutos al día.
1. El Tiburón de 12 Millones de Dólares
Y el número 1 es para el arte conceptual llevado al extremo. El multimillonario Steve Cohen, un gestor de fondos de alto riesgo, decidió comprar una obra de arte del artista Damien Hirst. La obra consiste en un tiburón tigre real, de más de 4 metros, conservado en formaldehído dentro de una vitrina de cristal.
Pagó por esta «pieza de decoración» la asombrosa cifra de 12 millones de dólares. Lo más absurdo de todo es que, años después, el tiburón original empezó a pudrirse y tuvo que ser reemplazado por otro… ¡lo que costó otros 100.000 dólares extra! Pagar 12 millones por un animal muerto en un tanque de líquido es, sin duda, el capricho más inútil y extravagante de esta lista.
¿Tú qué opinas? ¿Cuál de estos te parece el más ridículo? Si tuvieras mil millones de euros en la cuenta, ¿te comprarías el papel higiénico de oro solo por poder decir que lo has hecho? Déjanos tu comentario y comparte este artículo si te ha hecho alucinar tanto como a nosotros. ¡La realidad de los ricos no deja de sorprendernos!